Hablando con un amigo, hace un par de días, comenzamos a cavilar porque la gente es infiel. Hablando y hablando, llegamos a conclusiones muy interesantes. Aviso que el vocabulario no puede ser apto para todos los lectores.
en primer lugar la gente no es infiel porque no quiera a quein no está a su lado, quizá es que quien está a su lado no le ofrece todo lo que necesita. Como una vez oí, las relacciones de pareja son como la alta costura, o quedan perfectas o son un desastre. Quizá aquella persona que es infiel, lo es porque necesita, hablando de sexo, una persona que busque lo mismo.
Si, en una pareja, uno quiere follar y el otro hacer el amor, hay está el primer problema. No es lo mismo hacer el amor, suavemente, con pasión, pensando en cada caricia...que follar, salvajemente, como los conejos, ir al orgasmo sin reparar en nada.
Si los dos llegan a uno acuerdo de, unas veces follar y otras hacer el amor, bien. Pero suerge el problema de la cantidad. Al que no le apetece follar dos veces al día pues no lo hace y punto, pero al que le apetece hacerlo tres veces tiene un gran problema. Existe la amsturbación, sí, pero muchas veces no calama el deseo de penetrar o ser penetrado.
Si lelgamos al punto exacto entre hacer el amor y follar y estamos de acuerdo en la cantidad, perfecto. Pero y las prácticas sexuales que nos ponen. Quizá a un miembro de la pareja le apetece que lo insulten y el otro se siente incapaz de hacerlo. A uno le apetece follarse a dos a la vez pero el otro no quiere compartir a su pareja con nadie.
Si llegamos a un acuerdo entre todos estos puntos, está muy bien. Pero me planteo la duda de si ambos disfrutan. porque ¿Debemos ceder ante nuestra pareja? ¿Puede sernos infiel el otro por no ceder a sus peticiones?
Otro gran problema es la timidez y la vergüenza al hablar de sexo. Si necesitas que te coman la polla cada cinco minutos hay que saber decirlo. Si la respeusta es negativa pues eso será otro tema, pero ante todo hay que dejar claro lo que cada uno quiere.
Y sino accedemos a lo que nuestra apreja pide podemso correr el peligro de que vaya a buscarlo fuera. Aunque también es cierto que hay gente que es infiel por naturaleza. Que la práctica sexual que más le pone es la que está prohibida, pero para eso existen jueguecitos. Por ejemplo entrar con tu pareja en una discoteca cada uno por su lado, tu con tus amigos y el o ella con los suyos y dentro hacer como que no os conoceis de nada y empezar a ligar como lo haríais si fuerais infieles y terminar follando en los baños. Es una tontería pero creedme, funciona, porque descubrís lo que vuestra pareja busca en una infidelidad y podeis darselo vosotros. Aunque claro, ¿Hay que ceder hacia el otro? Deja tu opinión en un comentario, gracias
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